España y la dependencia estructural del turismo de masas
La llegada de 100 millones de visitantes expone la fragilidad de un modelo económico que prioriza el flujo de divisas sobre la sostenibilidad territorial y la soberanía estratégica.
La dependencia turística de España Redacción 3GM
El récord de afluencia turística en España no es solo una cifra estadística, sino un indicador de una vulnerabilidad estructural profunda. La economía nacional ha internalizado la dependencia del gasto extranjero como motor principal, creando una asimetría que la expone a fluctuaciones globales y crisis sanitarias o geopolíticas con una rapidez alarmante.
Esta dinámica transforma el territorio en un activo de consumo externo, donde la capacidad de carga de las infraestructuras y los recursos hídricos se tensiona hasta el límite. La concentración en el modelo de sol y playa dificulta la diversificación industrial necesaria para una economía resiliente, relegando sectores estratégicos a un segundo plano ante la inmediatez de los ingresos por servicios.
La geopolítica interna se ve afectada por esta presión, generando fricciones entre la rentabilidad del sector privado y la habitabilidad de las comunidades locales. El fenómeno de la masificación actúa como un factor de erosión social y ambiental, planteando el desafío de cómo mantener la competitividad sin sacrificar la cohesión territorial ni la soberanía sobre los recursos esenciales.
Fuente original: El Orden Mundial