Pekín y Moscú refuerzan su alianza en la cumbre de la OSCE ante la presión de Washington
La cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái consolida el eje estratégico ruso-chino como respuesta a las sanciones estadounidenses, mientras India e Irán buscan vías de desescalada en Ucrania y el Golfo.
Pekín y Moscú se alinean en la OSCE Ilustración: Redacción 3GM (IA)
Los líderes de Rusia y China han reafirmado la solidez de su asociación estratégica durante la reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OSCE). Este encuentro se inscribe en un contexto de intensificación de las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos, lo que ha acelerado la búsqueda de alternativas institucionales y económicas por parte de las potencias del norte y este de Eurasia para blindarse contra la hegemonía financiera occidental.
La convergencia entre Pekín y Moscú no es solo retórica, sino una respuesta estructural al aislamiento geopolítico. Al fortalecer los mecanismos de la OSCE, ambos países buscan proyectar una multipolaridad operativa que permita sostener sus economías y sus proyectos de seguridad regional sin depender de los canales tradicionales controlados por Washington. Esta dinámica redefine los ejes de poder en Asia central y el Pacífico.
Paralelamente, la cumbre ha servido de escenario para las posturas divergentes de otros miembros clave. India e Irán han utilizado la plataforma para abogar por una desescalada en el conflicto ucraniano y por la estabilización de la situación en el estrecho de Ormuz. Estas voces moderadoras contrastan con la línea dura de la alianza ruso-china, revelando las tensiones internas de un bloque que intenta equilibrar la resistencia a Occidente con la necesidad de estabilidad comercial global.
Fuente original: Al Jazeera Arabi