La tiranía de los contratos de astilleros: retrasos y costes en la flota estadounidense
El sistema de contratación por costes más un porcentaje en los astilleros navales de EE. UU. genera retrasos crónicos y sobrecostes, debilitando la disponibilidad operativa de submarinos y buques de guerra.
Crónica de los astilleros navales Ilustración: Redacción 3GM (IA)
La directriz de la Marina de los Estados Unidos para sus astilleros es clara: devolver los buques de guerra a la flota en el menor tiempo posible. Sin embargo, tanto los astilleros públicos como los privados fallan sistemáticamente en cumplir esta misión. Las disponibilidades programadas para mantenimiento, reparación o modernización de buques nucleares se extienden con frecuencia mucho más allá de los plazos originales, comprometiendo la capacidad de respuesta estratégica.
Un informe reciente de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) cuantifica la magnitud del problema. En los últimos diez años, los retrasos en el mantenimiento de los submarinos de ataque han provocado la pérdida de 15.000 días operativos y han generado costes estimados en 3.400 millones de dólares. Esta ineficiencia no es un accidente aislado, sino el resultado estructural de un modelo de contratación que desincentiva la eficiencia.
El sistema de contratos «cost-plus» (costes más un porcentaje) elimina la presión por la productividad. Al garantizar al contratista un margen de beneficio fijo sobre los costes incurridos, no existe incentivo financiero para acelerar los trabajos o reducir gastos. Por el contrario, los retrasos y la burocracia se convierten en rentables para los astilleros, mientras la flota pierde capacidad disuasoria. Esta dinámica erosiona la ventaja tecnológica y numérica de Washington en un momento de creciente competencia global.
Fuente original: War on the Rocks