La carrera por la Secretaría General de la ONU entre diplomáticos y generales
Cuatro candidatos distintos compiten por relevar a António Guterres, reflejando la tensión entre la gestión burocrática tradicional y el enfoque de seguridad estratégica en las Naciones Unidas.
Sucesión en la ONU: civiles o militares Ilustración: Redacción 3GM (IA)
La competencia para suceder a António Guterres al frente de las Naciones Unidas ha comenzado con una dinámica que refleja las fracturas actuales del sistema multilateral. Cuatro candidatos de perfiles muy distintos han entrado en la carrera, marcando un punto de inflexión en cómo se concibe el liderazgo global en un entorno de creciente inestabilidad geopolítica.
La narrativa central sugiere una dicotomía entre una figura puramente diplomática y un líder con experiencia militar. Esta división no es meramente estilística, sino que responde a la presión de los Estados miembros por una organización capaz de gestionar conflictos activos y crisis de seguridad, más allá de la coordinación humanitaria tradicional.
El perfil de un general al frente de la ONU implicaría una priorización de la arquitectura de seguridad y la respuesta rápida ante conflictos armados. Por el contrario, un secretario de carrera enfatizaría la negociación diplomática y la cohesión institucional. La elección final revelará qué prioridades dominan la agenda de las grandes potencias en la próxima década.
Fuente original: Foreign Policy